Quiero decir que soy una fan de ecobici y cada que tengo libre me la paso recorriendo la ciudad felizmente, imaginando la hora en que toda ella se convierta en bicicletera, así que cuando mi ex me invitó a una manifestación en pro de nuestros derechos a ser reconocidos y respetados como todos los pilotos de este defectuoso lugar, acepté muy alegremente.
La manifestación según esto comenza a las 9:30 am, todavía medio limpié mi casita y me fui corriendo a la calle Lejia, que queda como a 4 cuadras de mi depa. Al principio sólo veías unos cuantos quitándose la ropa, muchos en chones y escasisímas chavas en bikini, y una sola deschichada. Me llamó la atención que lo más entrones eran señores más allá de adultos contemporáneos, es decir, que habrán tenido más de 40 y pues aunque trato de ser muy abierta ver sus cuerpos o sus miembros apuntando hacia nuestra dirección me causaba entre pena y risa.
Yo me moría por emprender la marcha así que nos instalamos en reforma como para hacer presión y varios nos siguieron. Casi a las 11 y media empezó la marcha, de pronto de la nada salieron más deschichadas y empelotados, con insignias cagadas y demás, me enojé con el inombrable porqué me rodeaban (y acechaban) varios desnalgados y decidí que si el no me protegía eso iba a ponerse muy peligroso así que a menos de la mitad del trayecto abandoné las filas.
De ahí una multitud de curiosos, ciclistas y curiosos emprendieron un trayecto hacia el zócalo de la ciudad. El inombrable tardó dos horas en regresar a mi depa así que chismeé un poco su cámara y confrmé su tardanza. El morbo lo mató y hasta se dio un champuzón en el trayecto de regreso nada menos y nada más que en la fuente de los cibeles, se imaginan el espectáculo?... Obviamente volvimos a romper relaciones diplomáticas. Aquí les van las imágenes...



